Coach Lily Pais

Qué significa ser humilde

¿Qué significa ser humilde? La humildad no es perder la dignidad

¿Qué significa ser humilde?

La humildad es someterse a los designios de Dios, no a los del hombre. Ser humilde quiere decir que no estaremos condicionados por las cosas superficiales, ni materiales.

En la verdadera humildad hay amor incondicional. Es dar sin esperar, por lo que es importante meditar antes de dar para darlo desde el corazón.

La humildad es un don espiritual que se desarrolla a medida que vas experimentando tu vida y te enfocas en activarla un día a la vez.

superar una ruptura amorosa, separación o divorcio

La humildad y sus características

  • La persona humilde tiene dignidad. Por ejemplo, se retira a tiempo de una relación si sabe que ya no lo quieren. Sabe soltar y dejar ir.
  • Respeta los derechos humanos, los derechos ajenos y las creencias de otras personas aunque no esté de acuerdo.
  • Es considerado con los demás y es compasivo.
  • El que practica la humildad acepta las cosas que no puede cambiar, aunque no le gusten.
  • Una persona humilde no tiene prejuicios.

Valores de la persona humilde

  • Tiene criterio propio.
  • No entrega su voluntad en manos de nadie.
  • Se mantiene con dignidad a pesar de la situación o de la presión que pueda estar experimentando, (ya sea económico, laboral, amoroso, entre otros).
  • Defiende sus derechos.

¿Qué es ser humilde según la Biblia?

Algunas citas de Pablo en la Biblia sobre la humildad dicen:

“La persona humilde se analiza y se ve con honestidad lo bueno y lo malo, la humildad se practica”.

“Aceptar que no tienes el control de cambiar a las personas o a las situaciones  es someterse a la voluntad divina.”

“El humilde da sin esperar a que lo aplaudan”.

“No hay nadie bueno en el mundo…  una sola persona  no hay que haga el bien y si hace algo bueno no es el sino Dios haciendo en él”.

¿Qué no es humildad?

  • Por el hecho que apoyes a asistas todos los domingos a tu iglesia y des ofrendas, o  apoyes a una fundación  económicamente no significa que seas humilde. Estos son gestos buenos y nobles, pero no exactamente tiene que ver con la humildad.
  • El sometimiento a una relación, cultura o religión. Hay personas que se someten a conceptos que para ellas son normales. Por ejemplo, en la  religión musulmana es aceptado que el hombre se case con varias mujeres. Las mujeres acatan esas condiciones culturales por convicción y porque es lo que se les enseñó desde el nacimiento, lo cual es un tipo de sometimiento.

¿Cuál es la diferencia entre ser humilde y perder la dignidad?

Muchas veces la humildad se confunde con sumisión, sometimiento o aceptar situaciones que cruzan tus límites.

Debes saber que por defender tus derechos o poner límites con asertividad no significa que dejes de ser humilde.

Un acto de humildad es reconocer que eres una persona con principios, dignidad y criterio propio que defiende estos valores poniendo límites.

Síntomas del sometimiento a una relación

  • Te dejas controlar y no tienes respeto por ti misma.
  • Pierdes tu personalidad para agradar más a tu pareja.
  • No defiendes tus derechos ni pones límites.
  • No tienes fortaleza espiritual.
  • Te auto destruyes.

Conductas autodestructivas en una relación de pareja

  • Niegas que tu pareja deje de sentirse atraído hacia ti.
  • Por egoísmo o falta de fortaleza no quieres que la otra persona se vaya.
  • Careces de valor para aceptar las cosas que no están bien en tu relación actual. Finges que todo está bien y niegas la realidad (síntomas de neurosis).

Pasos a seguir para activar la humildad

  1. Autoconocerte, pues te permite saber cuales son tus límites, respetarlos y saber discernir cuáles son los límites de los demás.
  2. Aceptar la vida en sus términos.
  3. Orar y meditar para encontrar serenidad mental.
  4. Hacer ejercicio,  yoga o practicar algún deporte.
  5. Hacer una lista de agradecimientos diariamente.
  6. Escuchar audios de personas espirituales, como Joel Osteen.

Y aquí te dejo esta oración de Gandhi para que la practiques por las mañanas y antes de dormir.

Mi Señor,

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes

Y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla.

No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.  Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, dame fuerzas para aprender del fracaso.

Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

¡Señor, si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba